Muchas personas me preguntan si con la llegada del invierno y el frío también buceamos. Y siempre les respondo que sí, que no sólo se bucea en verano.
En invierno con un buen traje (secos, semi secos y húmedos de 7 mm) se realizan estupendas inmersiones, además no hay tanto ajetreo de veraneantes en las playa, lo que hace que aparezcan animales que normalmente se mantienen alejados del bullicio veraniego, como pueden ser el pez luna (Mola Mola), delfines, ballenas, lobos marinos, sepias, calamares, etc...

Bucear en invierno es meterse en un agua y observar un mundo submarino muy diferente a hacerlo en verano. La visibilidad suele ser mejor al haber menos presencia de fitoplancton lo que permite que los fondos se vean más coloridos.
Como bien sabréis, también se bucea bajo el hielo, eso sí, con trajes muy adaptados para esas bajas temperaturas.
Las desventajas que tienen las inmersiones en invierno está claro que son que disminuye la sensación térmica y que el oleaje puede ser más fuerte.
Además, el tiempo de la inmersión suele ser más corto, debido a que con frío se respira más rápido, lo cual hace que la botella de aire se agote antes.
Personalmente he buceado en invierno en la isla de Benidorm, con una temperatura de 12 grados en el agua. Llevaba un traje húmedo con un sobre traje (un short con capucha) de 3 mm.
Las ganas que tenía por "chupar botella" y las sensaciones que sentí bajo el mar pudieron más que esos grados que había en el mar.
| Foto de Daniela Bacchetta |
En definitiva, recomiendo a todos seguir buceando en invierno, donde las percepciones y colores de los fondos y la fauna cambian de tal manera que no os dejarán indiferentes.
Y tú, ¿buceas en invierno? ¿Dónde? ¿A qué temperatura mínima has buceado?
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