Quiero empezar mi andadura en este blog comentando
porque empecé a bucear y que me aporta esta fascinante afición.
En primer lugar lo hice como forma ideal para combatir
el estrés laboral, ya que bucear es excelente para relajar todos los sentidos y
superar la ansiedad debido a que tienes que estar relajado para respirar con
más calma y tranquilidad.
Debajo del mar, o gran azul como le llamamos los
buceadores, te aíslas de tal manera que sólo escuchas tu propia respiración y
el gorgoteo de las burbujas de aire al salir de tu regulador, lo cual hace que
te concentres en ti mismo disminuyendo el estrés.
Recordad que muchas otras actividades como el yoga
también se basan en el control de la respiración para aliviar posibles
trastornos de ansiedad.
Además para mí supuso una superación personal, me
sirvió para subir mi autoestima y aumentar la confianza en mí mismo, además de
aportarme nuevas experiencias y cambios en mi rutina habitual.
Por otro lado, no os imagináis lo que se siente la
primera vez al permanecer bajo el mar y ver la naturaleza que te envuelve y que
parece infinita. Todo es nuevo esa vez, la profundidad, la inmensidad del mar,
la fauna, las luces, los colores, etc…, no siendo nunca igual cada vez que te
sumerges aunque lo hagas en el mismo sitio en más de una ocasión.
Muchas personas me preguntan que si tuve miedo la primera
vez que me sumergí y siempre les digo lo mismo: “No, no hay que tener miedo si
no respeto como a cualquier deporte que implique parte de riesgo”. Creo que
esta afición es segura siempre y cuando se realice con cabeza y sentido común,
como todo en esta vida.
Por otro lado, el buceo me ha permitido conocer a
nuevas personas, y como siempre, siempre, siempre se realiza en pareja, me ha
ayudado a confiar más en la gente, al fin y al cabo nuestras vidas están en
manos de ellos, así como las suyas en las nuestras.
También las inmersiones se realizan en grupo lo cual
te lleva a generar un grado mayor de compañerismo reforzando las relaciones
personales.
El buceo es recomendable también como forma para
realizar ejercicio físico y fortalecer los músculos.
Según los expertos en esta materia, se desarrolla la
habilidad psicomotriz y la orientación dado que trabajan ambos hemisferios
cerebrales para mantener el equilibrio corporal bajo el mar.
Me encanta bucear (desgraciadamente lo hago menos de
lo que me gustaría). Todo bajo el azul parece que va a cámara lenta, ver los
peces nadando de aquí para allá, observar la fauna entre las rocas, mientras te
olvidas de todas tus preocupaciones escuchando solamente tu propia respiración,
es todo un lujazo que pocos deportes aportan a tu vida.
Y tú, ¿Por qué buceas o empezarías a bucear?
En mi caso, lo probé hace muchos años, un poco por casualidad, y....me dejo impactada.
ResponderEliminarCreo que expresar con palabras lo que se siente siempre se queda corto. No es sólo ese "ruido silencioso", es esa sensación de espacio infinito en el que estás inmerso, te integras, lo observas pero a la vez eres totalmente ajeno a él. Esa sensación de respiración forzada que tienes la primera vez desaparece en el momento que abres los ojos a lo que te rodea.
Durante muchos años ha sido para mi una asignatura pendiente que por fin, hace muy poco, he podido retomar. Y todo gracias a un buceador tenaz.😊
GRACIAS.
Gracias por tu comentario Pam. A partir de ahora también podrás contarnos tus experiencias. Nos vemos bajos el azul.
ResponderEliminarEnrique está genial tu blog, se lo pasaré a Jesús que seguro que es tu próximo cliente, un saludo.
ResponderEliminarMuchas gracias Amparo. Cliente no, espero que compañero de inmersión en breve, jajaja
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